Guía útil para visitar De Efteling

Los que nos conocéis sabéis que nos encantan los parques temáticos y hace mucho tiempo que le teníamos el ojo echado a De Efteling, el parque temático más antiguo de Europa y uno de los más antiguos del mundo.

Este año, por fin, los astros se alinearon y en nuestras vacaciones de verano nos desviamos hasta Holanda casi exclusivamente para visitar este bonito parque de fantasía.

Y como el parque – que no sólo cumplió nuestras expectativas sino que las superó con creces – nos encantó, hoy queremos compartir nuestra experiencia y toda la información útil que se nos ocurra para todos aquellos que habéis oído hablar de De Efteling y no termináis de decidiros a visitarlo.

¡Empezamos!

¿Dónde está De Efteling?

De Efteling se encuentra en Holanda y está situado en Kaatsheuvel, un encantador y acogedor pueblo a menos de hora y media en coche de Amsterdam y a menos de una hora de Eindhoven.

¿Qué es De Efteling?

Sinceramente, me faltan las palabras para describir con justicia lo que es este mágico lugar. De todas formas, intentaré explicarlo lo mejor posible y empezaré por decir que De Efteling es el parque temático más antiguo de Europa y uno de los más antiguos del mundo.

El parque, cuya esencia reside en la temática de los cuentos clásicos (dicen por ahí que se centra en los cuentos europeos pero la realidad es que los cuentos clásicos de oriente medio también ocupan un lugar destacado) y que está completamente integrado en la naturaleza puesto que se alza dentro un bosque (que no sobre un bosque), cuenta actualmente con cinco zonas diferenciadas:

Anderrijk: esta es una de las zonas donde menos atracciones hay pero no por ello es menos importante. Aquí podemos encontrar, entre otras cosas, desde una casa encantada (Spookslot), hasta unos rápidos en los que acabar empapado (Piraña), pasando por una maravillosa dark ride que nos adentra en la ciudad prohibida de las Mil y Una Noches (Fata Morgana). Cuando fuimos nosotros había una curiosa atracción que simulaba un circuito de bobsleigh y que cerró poco después de nuestra visita para dar paso a una nueva montaña rusa doble familiar llamada Max & Moritz.

Esta es la zona de acceso al parque y creemos que merecen una mención especial las enormes pagodas que coronan el acceso y que albergan en su interior las taquillas y las ventanillas de atención al cliente. La emoción que se siente cuando te vas acercando a esas enormes estructuras poco tiene que envidiar a la emoción que te provocan las entradas de otros parques temáticos. Son la puerta a un mundo fantástico.

Ruigrijk: podríamos decir que esta es, sin duda, la zona de la adrenalina. Aquí se concentran la mayoría de las montañas rusas del parque: la más clásica de madera (Joris en de Draak), la que combina raíles y agua (De Vliegende Hollander), la que te lleva en picado a 37,5 metros bajo el nivel del suelo (Baron 1898) y la más típica de velocidad y loops (Python). Eso sí, no por ser la parte que podríamos considerar “más adulta” deja de tener atractivo para los más pequeños ya que en esta misma zona encontramos también la Estación del Tren de Vapor y algunas atracciones suaves para los más pequeños de la casa.

Fantasierijk: aquí no hay una gran cantidad de atracciones y cosas para hacer pero es la zona central y abarca desde la misma entrada hasta el corazón del parque; corazón que han coronado con una enrome inversión económica traducida en una espectacular dark ride con forma de palacio colosal (Symbolica) que deja con la boca abierta a todo el que entra y a todo el que la ve desde fuera. Sin duda hay que pasar por Fantasierijk y, sin duda, hay que entrar en Symbolica.

Reizenrijk: esta es una de las zonas más extensas en cuanto a terreno pero una de las que menos atracciones tiene. Está muy enfocada al público más pequeño ya que cuenta con columpios, un jardín laberinto, los barquitos para pasear por el lago o la Pagoda, un mirador que se eleva a unos 80 metros del suelo y desde donde se disfruta de una panorámica impresionante del parque.

Pero en esta zona que, además está conectada con el acceso al hotel de Efteling, no todo es para los más pequeños sino que también encontramos una montaña rusa indoor muy curiosa ya que el recorrido transcurre prácticamente en su totalidad a oscuras (Vogel Rok).

Voy a obviar la atracción/espectáculo Carnaval Festival porque para nosotros fue lo peor de nuestro paso por De Efteling. Si queréis saber por qué no recomendamos esta atracción podéis averiguarlo en el vlog que le dedicamos a nuestra visita.

Marerijk: y llegamos a la que es la parte más representativa de Efteling. En esta zona, la más extensa, encontramos todo aquello que no nos podemos perder cuando visitamos este parque:

  • Sprookjesbos (el Bosque de los Cuentos): el buque insignia de De Efteling y la parte más antigua del parque. Se trata de un largo recorrido (si queréis verlo todo bien puede tomaros tranquilamente dos horas o más) en el que vamos encontrando representaciones de muchos cuentos clásicos: casas de cuento, torres, animatronics, dioramas, etcétera. Mención especial para los clásicos más conocidos (en parte “gracias” a la industria Disney) como son Rapunzel, Blancanieves, La Bella Durmiente, Pinocho, La Sirenita, Hansel y Gretel y su espectacular casa de chocolate, Caperucita Roja y el Lobo, El Dragón, el Árbol de los Cuentos o la impresionante puesta en escena de El Traje Nuevo del Emperador… imposible explicarlo, mejor id a ver nuestro vlog.

    Desde octubre de 2019 puede disfrutarse de un nuevo escenario dentro de este bosque: Los seis cisnes. En este nuevo escenario subimos a lomos de un cisne para hacer el recorrido por este cuento clásico.
  • De Sprookjessprokkelaar (el Coleccionista de Cuentos): un personaje totalmente caracterizado que bien parece salido de un cuento nos explica una historia e interactúa con los niños y niñas. Por supuesto, habla en holandés pero no hay peque que se resista a una buena historia y una buena puesta en escena esté en el idioma que esté.
  • Stoomcarrousel y Diorama: quizá no sea la atracción más imprescindible del parque pero a nosotros nos gustó mucho. Se trata de un Carrusel de estilo antiguo de interior, es decir, que está dentro de un edificio y que tiene un aire romántico encantador. Además, en la sala adjunta encontramos Diorama, un conjunto de maquetas que son pura magia con sus representaciones en miniatura de pueblos y ciudades en distintas estaciones del año o diferentes momentos del día; una delicia para los amantes de las maquetas y las representaciones a escala.
  • Droomvlucht: todas las dark rides de este parque son espectaculares pero ésta en concreto es prácticamente perfecta. Los mundos que recrea esta atracción son fantasía hecha realidad: bosques, castillos, duendes, hadas en columpios de flores, trolls… casi como estar en un sueño. Imperdible.
  • Laafland: se trata de un pueblecito habitado por unas curiosas criaturas. En cada casita de este pequeño pueblo podemos mirar a través de las ventanas y ver a sus habitantes (animatronics) en diferentes escenas de su vida cotidiana. Una zona plagada de detalles que no os dejará indiferentes y que además podéis “sobrevolar” si subís al monorraíl Volk van Laaf.
  • Raveleijn Park Show: el espectáculo estrella del parque. Se trata de un show hecho por especialistas donde podemos ver la reproducción de un poblado medieval, caballeros, cetrería, acrobacias, efectos especiales, etcétera. Por supuesto, el espectáculo está narrado en holandés aunque se pueden adquirir auriculares para escucharlo en inglés. Si tenéis la oportunidad de verlo no lo dudéis; nosotros no pudimos verlo porque el día que estuvimos en el parque no lo hacían pero lo hemos visto en vídeo y es espectacular.

En fin, un parque para todos los gustos, edades e intensidades.

Nuestra experiencia

Como habréis comprobado, hemos descrito el parque con todo detalle y mucho cariño porque realmente nos fascinó. Así que vamos a explicaros cuál fue nuestra experiencia y cómo lo vivimos.

En primer lugar, lo que hicimos fue contratar dos noches de hotel en el mismo pueblo en el que se encuentra Efteling, Kaatsheuvel. Los hoteles del parque casi siempre están llenos y no son precisamente baratos.

Además, al tener los pases de PortAventura, teníamos las entradas de un día a De Efteling gratuitas, por eso no nos interesaba el pack de hotel más entradas.

Contratamos dos noches de hotel porque de esta manera pudimos aprovechar al máximo el día que pasamos en el parque desde la apertura hasta el cierre.

Lo primero que tenemos que decir es que nos faltó una zona por ver. En nuestra opinión, un día es insuficiente para ver y disfrutar de todo el parque.

En vistas del tiempo que nos estaba tomando recorrer el parque (que es inmenso), decidimos prescindir de la zona de Ruigrijk ya que, a pesar de que nos apetecía mucho probar dos de sus atracciones (Baron 1898 y De Vliegende Hollander), es una de las zonas más convencionales. Es decir, aquí encontramos el tipo de atracciones que se pueden encontrar en cualquier parque (salvo por su tematización, claro). Así que decidimos apostar por todo aquello que hace de Efteling un parque diferente.

Lo primero que hicimos al traspasar las enormes pagodas de la entrada fue quedarnos boquiabiertos y empezar a alucinar con absolutamente todo: farolas, cajeros, bancos, flores… todo.

Entramos en Anderrijk donde nos subimos a Bob, una especie de pista de bobsleigh en forma de montaña de rusa de lo más curiosa. Esta atracción cerraba para siempre a partir de septiembre, así que podemos decir que la cerramos nosotros. Inmediatamente después nos subimos a Piraña, unos rápidos de los que bajábamos bastante secas hasta el momento final… no voy a hacer spoiler pero en Piraña no vale confiarse.

Volvimos hacia atrás para subir a Fata Morgana. Habíamos leído que no era gran cosa pero a nosotros nos dejó alucinados. Esta dark ride en la que te desplazas en una barca a través de distintos escenarios de las Mil y Una Noches, nos recordó al recorrido en barca que hicimos en el museo World of Discoveries de Porto y os la recomendamos muchísimo porque es espectacular.

Para llegar a la zona de Fantasierijk volvimos hacia Piraña y pasamos por al lado de Baron 1898 y aunque no pudimos probarla nos fuimos convencidos de que es una auténtica pasada. Después de cruzar el puente de madera que cruza el lago principal del parque por donde pasean las barcas de Gondoletta llegamos a las puertas de Symbolica, un palacio de fantasía que fue uno de los mayores impactos visuales que nos llevamos de Efteling.

En Symbolica todo es digno de ser visto, desde el pre-show con los animatronics y algunas sorpresas (sin spoiler, yo estaba convencida de que tendríamos que subir escaleras y… ¡no!), hasta el recorrido que puede ser distinto cada vez que subas a la atracción, pasando por los efectos visuales, la música, el ambiente creado… Es uno de los imprescindibles, sin duda.

Al salir de Symbolica nos fuimos directos a Reizenrijk bordeando el lago de nuevo. Comimos fideos chinos junto a la Pagoda a la que nos subimos en cuanto terminamos de comer y desde donde pudimos tomar conciencia real de la inmensidad del parque. La Pagoda sube a más de 80 metros de altura y las vistas, como os podéis imaginar, son bellísimas. Una de las maravillas de Efteling reside en su entorno ya que está situado dentro de un bosque. Otros parques temáticos, en cuanto te subes a atracciones muy altas, pierden mucho encanto porque no me comparéis ver una petroquímica desde arriba que ver un inmenso bosque verde… no hay color.

Al bajar de Pagoda entramos en el jardín laberinto donde Alma se puso chorreando de arriba a abajo. Puedes salir sin mojarte ni una gota pero ella se hizo un poco la despistada y salió empapada.

En nuestra búsqueda de disfrutar de todo aquello más representativo de Efteling y huyendo un poco de las atracciones más convencionales nos dejamos atraer por el gran Roc, el enorme pájaro que destruye el barco de Simbad en las Mil y Una Noches, que con sus grandes alas desplegadas nos invita a pasar entre sus garras y a subirnos en una montaña rusa totalmente interna cuyo recorrido transcurre a oscuras en casi su totalidad y entre efectos de luces, música y viento. Yo bajé de esta atracción algo mareada, no por la velocidad o por la intensidad que podríamos calificar de media/baja sino por el hecho de ir a oscuras recibiendo destellos de luces láser. Si sois sensibles a los estímulos visuales, tenedlo en cuenta a la hora de subir a Vogel Rok.

Para pasar el mareo decidimos entrar en Carnaval Festival y maldita la hora. Se trata de algo parecido a El Pequeño Mundo de Disneyland pero en plan psicodélico y casi diabólico. No, en serio, es una atracción para niños pero entre lo larga que se nos hizo, que ya al entrar la cantidad de colores y cosas que giran es súper-agobiante, que al terminar nos dejaron un montón de rato parados sin poder bajar y que yo creo que esa canción espantosa que suena en bucle escuchada del revés esconde un mensaje satánico, no la recomiendo. Como ya hemos dicho, en un día no se puede ver todo el parque, así que considero que es mejor invertir el tiempo que se pierde en visitar esta atracción en descubrir otros rincones del parque. Opinión personal, por supuesto.

Después de esta “maravillosa” experiencia pusimos rumbo a Marerijk, una zona ideal para los más pequeños de la casa. Aquí encontramos varios carruseles, sillitas voladoras y la encantadora aldea de Laafland donde estuvimos cotilleando a través de las ventanas de las casas y de la escuela cómo viven sus curiosos habitantes.

Al salir de Laafland fuimos a echar un vistazo a la inmensa construcción donde se aloja el espectáculo estrella del parque Raveleijn que, desgraciadamente, ése día no lo hacían. Aunque ya sabíamos que no habría espectáculo porque lo habíamos visto en la aplicación del parque fuimos igualmente a ver el teatro por fuera porque es espectacular y, de paso, vimos una pequeña demostración de lucha con espadas en la plaza Ton van de Ven.

Un poco decepcionados por no haber podido disfrutar de Raveleijn entramos en la dark ride Droomvlucht y se nos olvidaron todas las penas. Cuando ya pensábamos que este parque nos había ofrecido las dark rides más vistosas y bonitas que habíamos visto, llega Droomvlucht para demostrarnos que Efteling aún tenía algo mayor que ofrecer y nos deja con la boca abierta y al borde de la emoción. De verdad, podéis no subir a una montaña rusa porque, al fin y al cabo, más rápidas o más lentas, más fuertes o más suaves, todas tienen una mecánica parecida; pero no podéis iros de Efteling sin subir a Droomvlucht. Es otro nivel.

Después pasamos por el edificio del Carrusel y el Diorama aunque no nos entretuvimos demasiado.

E, ingenuos de nosotros, decidimos entrar en el Bosque de los Cuentos pensando en que, al salir, iríamos a probar las dos montañas rusas que habíamos dejado sin catar… ¡cómo si nos fuera a sobrar tiempo!

Antes de entrar en el bosque nos encontramos con la función de De Sprookjessprokkelaar, un cuentacuentos que bien parece un personaje de fantasía. Aunque la narración se hace en holandés y no entendíamos prácticamente nada, merece la pena quedarse a verlo aunque sólo sea por admirar cada detalle de la caracterización del personaje del cuentacuentos.

La visita al Bosque de los Cuentos nos tomó prácticamente dos horas. El camino te va llevando de un cuento a otro y es absolutamente mágico e impresionante, pero cometimos el “error” de entretenernos descubriendo cada detalle en la primera parte del recorrido cuando las escenografías más dinámicas y espectaculares están casi al final cuando ya estás empachado de tanto decorado y tanto animatronic. Así que, dosificad y disfrutad de todos y cada uno de los treinta escenarios de cuento que este bosque nos presenta. Sin duda es la piedra angular del parque y no nos extraña.

Y cuando salimos de este mágico bosque ya no nos quedaba tiempo para nada más que para ir a buscar sitio para ver el espectáculo de agua con el que cierra el parque y para morirnos un poco del agotamiento mientras esperábamos que empezara.

De Efteling es, sin duda, el parque más extenso en el que hemos estado y, como no tuvimos que estar parados haciendo largas colas, significa que estuvimos prácticamente todo el día sin parar de caminar. Así que, terminamos nuestro día en Efteling agotados pero muy felices y con una bonita tormenta pasajera que nos puso como recién salidos de la ducha en un momento.

Información útil

– Compra de entradas: pueden adquirirse tanto on-line a través de la web del parque como en taquilla. Nosotros fuimos a finales de agosto y no vimos que se hicieran grandes colas en las taquillas pero a menudo en la web ofrecen algunos descuentos; por lo que, si sabéis con antelación el día o días exactos en qué vais a visitar el parque, os podría interesar comprar las entradas a través de la web.

– Pase de PortAventura: si no tenéis el pase anual de PortAventura podéis saltaros este punto pero si lo tenéis os interesa.

Nosotros no compramos las entradas porque con el pase teníamos la entrada de un día gratuita. La entrada gratuita es válida por un día y sólo se puede canjear una por año.

Para aprovechar la entrada gratuita tenéis que ir a las taquillas de atención al cliente en la entrada del parque. Allí tenéis que mostrar los pases y os darán las entradas y los mapas.

Express Pass: en Efteling no hay posibilidad de comprar un pase express para las atracciones. Suponemos que se debe a que no se suelen formar colas exageradas. Nosotros fuimos a finales de agosto y la cola más larga que hicimos fue de quince minutos.

Single rider: algunas atracciones disponen de cola single rider (cola individual) lo que puede disminuir bastante el tiempo de espera. Las atracciones que disponen de esta cola son: Baron 1898, Python, Symbolica, De Vliegende Hollander y Joris en de Draak.

Baby switch: en todas las atracciones puede usarse el servicio baby switch que consiste en que, si vais con niños pequeños, un adulto puede hacer cola mientras el otro adulto se queda con el peque en la puerta de salida de la atracción; cuando el adulto que estaba haciendo cola se monta en la atracción y sale, éste se queda con el peque y el otro adulto accede a la atracción a través de la salida. Es decir, primero sube uno y cuando éste baja sube el otro de forma preferente.

Boarding Pass: lo que sí se puede hacer es reservar una hora concreta para subir a una atracción utilizando el Boarding Pass a través de la aplicación del parque. De momento, este Boarding Pass sólo está disponible para Python, la montaña rusa con loops.

– Mapa del parque: antes de acceder al parque, en las enormes pagodas de la entrada, podéis encontrar los mapas. Si no lo han cambiado, no están en español pero sí podéis encontrarlos en inglés.

En el mapa hay todo tipo de información útil, incluido las alturas mínimas de las atracciones o aquellas atracciones que cuentan con cola single rider.

– Aplicación móvil: podéis descargar la aplicación móvil de Efteling tanto en App Store como en Google Play. Nosotros la utilizamos y es una maravilla. Te marca los tiempos de espera, el tiempo que tardas en llegar de un punto a otro, la altura mínima de cada atracción, si tiene cola single rider, la intensidad de la atracción, etcétera, y te va guiando a través del mapa como un gps, que puede parecer una tontería pero el parque es inmenso y lleno de caminos y caminitos que, en ocasiones, te pueden hacer caminar en círculos.

– Horarios: a diferencia de otros grandes parques temáticos, Efteling está abierto los 365 días. Los horarios varían no solo en función de la temporada (alta o baja) sino en función del día de la semana. Podéis consultar los horarios en la web del parque.

Aunque el parque no cierra sus puertas en todo el año, sí que hay atracciones o espectáculos que no funcionan durante determinados meses. Podéis comprobarlo aquí.

– Parking: Efteling dispone de una gran zona de aparcamiento justo delante de la entrada principal. El parking cuesta 12,50 € al día y el ticket puede comprarse tanto al llegar al parking como on-line. Si estáis alojados en el hotel, el parking es gratuito.

Podéis dar una vuelta por las calles de Kaatsheuvel donde podéis aparcar de forma gratuita. Efteling y Kaatsheuvel están separados por una pequeña carretera por lo que no tendréis que caminar demasiado para llegar al parque.

– Hoteles: hay cuatro posibles alojamientos que conforman el resort de Efteling: Efteling Hotel, Holiday Village Efteling Loonsche Land (cabañas en el bosque), Efteling Loonsche Land Hotel y Holiday Village Efteling Bosrijk (casitas bajas junto al lago).

Los alojamientos del parque suelen estar de bote en bote y no son precisamente baratos. En el pueblo de Kaatsheuvel, cruzando la calle, hay diferentes alojamientos más asequibles que también tienen la opción de adquirir las entradas en el hotel.

Nosotros nos quedamos en el Hotel de Kroon en Kaatsheuvel, a cinco minutos a pie de la entrada del parque. Este hotel es ideal para familias y tiene una sala de juegos estupenda para pasar un ratito distendido en las horas muertas.

– Clasificación por edades: tanto en el mapa en papel como en la aplicación móvil se indica la altura mínima para cada atracción. Si queréis planificar bien vuestra visita y ver cuáles son las atracciones que se ajustan más a vuestros peques, podéis entrar aquí y filtrar las atracciones por alturas e intensidades.

– Puntos de restauración: hay una gran cantidad de puntos de restauración, desde restaurantes con servicio a mesa, pasando por restaurantes self-service y puntos de comida rápida hasta cafés, snacks y heladerías. Para todos los gustos y todos los bolsillos.

– Entrar comida: en este parque no sólo está permitido entrar comida y bebida sino que hay gente que va con su carro de la compra hasta los topes de provisiones. De hecho, hay zonas de picnic preparadas para las personas que traen su propia comida. Importante a tener en cuenta.

– Precios: nosotros comimos en el parque y compramos algún que otro snack y no nos pareció demasiado caro. Se puede pasar el día sin llevar tu propia comida y no tener que dejar un riñón en el intento.

– Zonas de agua: no hay zonas de agua específicas en las que remojarse pero siempre puedes salir chorreando de la atracción acuática Piraña o del jardín laberinto. En verano se agradece pero quizá sería buena idea meter algo de ropa de recambio en la mochila para que, sobre todo, los peques no vayan por ahí con la ropa chorreando. No olvidemos que estamos en Holanda y las temperaturas suelen ser más bajas y cambiantes.

– Accesibilidad: la mayoría de atracciones son accesibles para personas en silla de ruedas aunque, en algunos casos, tienen que salir de la silla para montar en las atracciones y, por tanto, necesitan de alguien que les ayude. Las atracciones que no están preparadas para personas de movilidad reducida son: Droomvlucht, Villa Volta, Volk van Laaf (monorail) y Polka Marina.

– Curiosidad: en algunas atracciones los peques de menos de 1 metro de altura pueden subir si van sentados en el regazo de un adulto. Esto me llamó especialmente la atención en la atracción Piraña.

En definitiva, podríamos describir De Efteling como el parque de los detalles. No hay rincón que rompa la magia… ¡Hasta los cajeros automáticos en forma de caja fuerte medio enterrada o de baúl de los tesoros tienen su encanto!

Este parque nos impactó muchísimo ya que cuenta con atracciones de una gran calidad y tenemos muchísimas ganas de volver.

Como las palabras se quedan cortas para definir Efteling, os invitamos a ver el vlog sobre nuestra experiencia en este parque fantástico del que nos fuimos con la firme convicción de que vamos a volver.

¿Conocíais De Efteling? ¿Os animáis a ir?

12 comments
  1. No había oído hablar no del lugar ni del parque. A veces se centra todo el mundo en los mismos lugares que acaban masificados y no se promocionan otros.
    Me gusta más descubrir esos lugares que son menos conocidos y si añades que es un lugar con su historia lo hace diferente.
    Me lo apunto si voy por Holanda!

  2. ¡Vaya pedazo de guía para visitar De Efteling! No os ha faltado un detalle. 👍🏼
    Para ser honestos, hasta hoy no habíamos oído hablar de este parque (y eso que hace años vivimos en Holanda) pero ya nos lo hemos apuntado para el viaje que estamos preparando por Holanda. Nos han encantado todas las zonas del parque que describís y el hecho de que se pueda entrar con comida es una ventaja, porque así podemos ahorrar un poco de dinero.

    Ya os diremos qué tal nos va cuando vayamos. 😉

    Saludos.

  3. Me quedo a cuadros, no conocia para nada este parque, el Efteling

    Nosotros somos unos apasionados de los parques de atracciones y estamos pensando que ahora en mayo le queremos regalar a nuestra sobrina al igual que el año pasado una excurcusión a un parque, este podría ser uno por que ademas esta la cosa de ir juntos en el avión

    como lo ves para estar solo un día? bien? o demasiado justo? mejor cogemos un día mas y vamos fin de semana mas lunes o viernes??

    1. ¡Hola Juan!
      Suponemos que al final se os han chafado los planes para mayo pero, para cuando podamos volver a pensar en viajar, os recomendamos ir dos días. En un día podéis disfrutar mucho del parque pero os quedarán cosas por hacer. Así que, si tenéis la posibilidad, id un par de días.
      Esperamos que muy pronto podáis vivir esta experiencia y muchas más.

      Un abrazo 🙂

  4. ¡Sois unos expertos en parques temáticos! Me ha encantado el parque, no lo conocía y ya está apuntado para uno de mis viajes con mi sobrina 🙂
    Está genial la información que dais para preparar la visita, súper positivo que dejen entrar con comida que las colas no sean excesivas y la variedad de atracciones. Pero ya veo que harán falta dos días porque es muy grande ¿no?
    Un saludo y muy buen fin de semana.

    1. ¡Hola!
      En un día podéis disfrutar del parque pero os quedarán cosas por ver y por hacer casi con seguridad. Así que, si podéis ir un par de días, no lo dudéis.
      Esperamos que muy pronto podáis disfrutar de esta experiencia porque eso significará que todo ha vuelto a la normalidad.

      Un abrazo 🙂

  5. ¡Ohhh que maravilla, cuanto me ha gustado! No tenía ni idea que existía ese parque y me ha parecido de lo más bonito. Una pena que como decís no os enterasteis de alguna de la actuaciones porque estaba en holandés, pero bueno es lo normal, porque lo habitual es que vayan niños de por allí. me lo apunto, porque a pesar de que mis niñas son mayores, a mi me encantan los parques temáticos y me encantaría perderme por él. Muy buena info!

    1. ¡Hola Carmen!
      Es un parque precioso para grandes y pequeños. Creemos que nunca se es demasiado mayor para disfrutar de estos lugares llenos de fantasía.
      Si lo visitáis nos encantará saber cómo ha sido vuestra experiencia.

      Un abrazo 🙂

  6. Madre mía!!!!! Con las ganas que tenía de visitar este parque ya antes de tener hijos y me encuentro con tu espectacular guía!!! Miles de gracias! Mis peques ahora tienen 3 y 1, había pensado ir cuando el pequeño tenga 3, ¿Crees que podremos disfrutar a tope del parque o sería mejor esperar un añito más? Gracias por esta increíble aportación de nuevo 🙂

    1. ¡Hola Ruth!

      ¡Qué alegría que te hayamos tentado! Eso es que el post ha cumplido su propósito 😉

      Creo que el parque se puede disfrutar a tope a cualquier edad, pero sí que es verdad que se trata de un parque inmenso. Lo que os recomendaría es que, en la medida de lo posible, aprovecharais para visitarlo en dos días. En un día es prácticamente imposible darle toda la vuelta y aprovechar todo lo que ofrece, de hecho nosotros nos dejamos una de las zonas sin visitar.

      No dudéis en visitarlo, ¡es maravilloso! Ya nos contaréis 😀

      Un saludo 🙂

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