Qué ver en la Tarraco Romana

Si hay un plan casi obligado para realizar cuando se visita Tarragona es el de recorrer todos los puntos que nos trasladan hasta la época de mayor esplendor de la ciudad y descubrir lo que hay que ver en la Tarraco Romana.

Tarraco: Ciudad Imperial

La Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco o, lo que es lo mismo, Tarraco llegó al cénit de su grandeza entre los siglos III a.C. y V d.C., siglo en que empezó su declive y fue perdiendo toda su importancia administrativa, comercial y estratégica.

Y es precisamente esta etapa de la historia de la ciudad la que más huella ha dejado y a la que más aferrada se sienten Tarragona y los tarragoninos.

Una buena muestra del apego que siente la ciudad por su legado romano es la voluntad de (dentro de las posibilidades que el progreso permite) recuperar documentos, edificios, monumentos y espacios que acerquen al ojo moderno a su época imperial, y poner al descubierto el conjunto arqueológico de la ciudad que le valió ser reconocida como Patrimonio Mundial por la Unesco en el año 2000.

Qué ver en la Tarraco Romana

Toda la ciudad (y sus alrededores) está salpicada por la huella del Imperio Romano y puede presumir de uno de los conjuntos arqueológicos mejor conservados y mejor integrados en la urbe del mundo.

No hay una sola obra que se inicie en la ciudad de Tarragona que no se vea paralizada un tiempo porque se han encontrado restos de algún edificio u objeto romano.

Dentro de los límites de la ciudad encontramos:

– Las Murallas (Paseo Arqueológico)

La muralla fue la primera gran construcción que los romanos llevaron a cabo en lo que empezó siendo un asentamiento militar y que, con el paso de los siglos, acabaría convirtiéndose en una de las ciudades más importantes del Imperio Romano.

Hoy queda en pie poco más de un kilómetro de la longitud original que cubría casi 4 kilómetros, pero conserva toda la majestuosidad de la que es la construcción arquitectónica más antigua que se conserva fuera de territorio italiano.

En el recorrido del Paseo Arqueológico que envuelve el casco antiguo de la ciudad merecen especial atención la torre del Arzobispo de marcada reconstrucción medieval y la torre de Minerva en la que se encuentran la escultura y la inscripción romana más antiguas de la Península Ibérica.

Un buen punto de partida para iniciar el recorrido por las murallas es el Portal del Roser y muy cerca, en el número 3 de la Plaza del Pallol, se puede ver de forma gratuita la maqueta de cómo era Tarraco en el s.II d.C. y así situar en el mapa todo lo que “hay que ver”.

– Museo Nacional Arqueológico de Tarragona (MNAT)

El edificio de la sede principal del MNAT (Museo Nacional Arqueológico de Tarragona) se ubica en la Plaça del Rei, custodiado por una estatua de César Augusto y por la Torre del Pretorio. En el museo podemos encontrar mosaicos tan famosos como la Medusa o el Mosaico de los Peces que fue encontrado en La Pineda y que decoraba una de las habitaciones de la Vil·la de Cal·lípolis.

Museo Nacional Arqueológico de Tarragona (MNAT)

Actualmente, el edificio del museo está en plena fase de restauración y permanece cerrado al público. Se puede encontrar una parte representativa de su colección en la exposición ubicada en el Tinglado número 4 del Puerto de Tarragona. El museo organiza diferentes actividades lúdico-educativas a lo largo del año y podéis ver su programa aquí.

– Circo

El circo romano de Tarragona es uno de los mejor conservados, entre otros motivos, debido a que gran parte de su recorrido está oculto bajo edificios del siglo XIX que aprovecharon su robusta estructura como base. Estaba situado una terraza por debajo del centro político de la ciudad, el Forum Provincial, y se calcula que podía albergar hasta 30000 espectadores.

Circo

De hecho, la Plaça de la Font, donde se encuentra el Ayuntamiento, está situada sobre la spina del circo (la “pista” central que servía de recorrido para las carreras de bigas y cuadrigas).

La zona accesible y que se puede visitar es sólo una pequeña parte de lo que supone la enorme construcción del circo pero su estado de conservación hace que sea una visita imprescindible.

– Forum Provincial y Forum de la Colonia

El Forum Provincial estaba ubicado en la parte más alta de la ciudad y, por tanto, cuando ésta empezó a perder importancia, la población fue ocupando esos espacios más altos y seguros que antes estaban destinados a los edificios oficiales y a la política. Los grandes edificios fueron destruidos para aprovechar sus materiales para otras construcciones. Por este motivo, apenas se conserva nada en pie de lo que fue el centro de poder de una de las ciudades más importantes del Imperio. Se pueden encontrar algunos restos en la Plaça del Pallol, en la Plaça del Forum y por las calles del casco antiguo.

Plaça del Forum

En cambio, el Forum de la Colonia era el centro neurálgico de la ciudad, el verdadero corazón de la actividad diaria, punto de encuentro y de reunión de las élites locales. Zona residencial, era donde realmente se movía la vida social y la política real. Estaba situado en la parte baja, a medio camino entre el centro administrativo de la parte alta y el puerto marítimo. Actualmente se conservan algunas columnas y capiteles que consiguen que nos hagamos a la idea de cómo estaba formado el foro.

– Teatro Romano (MNAT)

Ubicado entre el barrio marítimo de la ciudad (hace 2000 años el mar llegaba más arriba que en la actualidad) y el Forum de la Colonia, en él confluían tanto las altas esferas de la ciudad como la plebe y los esclavos.

Teatro Romano

Desde 2010 se está realizando un arduo y completo trabajo de recuperación, conservación, restauración y “museización” del espacio del teatro. Actualmente hay un proyecto ambicioso en curso que persigue la creación de un parque urbano que aúne los numerosos restos arqueológicos del entorno.

El Teatro puede visitarse de forma gratuita pero bajo reserva ya que, por las características del yacimiento, el aforo debe ser limitado y controlado. Las visitas se realizan los domingos a las 11h y las recomendamos muchísimo porque están realizadas por personas involucradas en el proyecto de recuperación del Teatro y la calidad de la visita se nota. Podéis encontrar más información aquí.

– Anfiteatro

Como capital de provincia imperial y como ciudad en la que dos siglos atrás se había establecido temporalmente el mismísimo César Augusto, Tarraco construyó en el s.II d.C. su magnífico Anfiteatro que venía a completar la tríada de sus edificios de espectáculos junto con el Teatro y el Circo.

Anfiteatro

Situado fuera del recinto amurallado de la ciudad, junto a la Vía Augusta y al pie del Mediterráneo, este anfiteatro cuya grada norte está directamente recortada sobre la roca y donde tenían lugar las famosas luchas de gladiadores es, sin duda, la joya de la corona del conjunto arqueológico de la ciudad. Ofrece una de las fotos más bonitas de Tarragona y, posiblemente, tenga la luz más bonita de todo el Mediterráneo.

Además, el Anfiteatro se viste de gala durante el festival Tarraco Viva donde se representan, incluso, batallas de gladiadores.

Si vas a Tarragona y no visitas el Anfiteatro ni tocas “ferro al balcó”, no has ido a Tarragona.

– Necrópolis Paleocristiana (MNAT)

Para conocer la vida de una civilización es también parte importante conocer cómo entendían la muerte. En este cementerio tardo-romano que data entre los siglos III y V d.C. podemos acercarnos al proceso de la muerte tal y cómo se vivía hace 1500 años.

Los ritos funerarios nos arrojan mucha información sobre las creencias y supersticiones de la época y los diferentes sarcófagos, mausoleos y niveles dentro del mismo cementerio nos ayudan a diferenciar las distintas clases sociales.

Necrópolis Paleocristiana

En la actualidad, el recinto se ubica dentro de los límites de la ciudad junto a una de las entradas principales, pero esta zona quedaba relativamente a las afueras de la urbe 2000 años atrás.

El Museo de la Necrópolis realiza diferentes actividades para todas las edades durante el año. Nosotros pudimos participar en un taller de cerámica dentro del marco de las actividades programadas para Tarraco Viva y la disfrutamos muchísimo. Podéis encontrar más información en la web del MNAT.

Pero la huella del Imperio Romano en Tarragona no se limita a la capital. Fuera de los límites de Tarraco encontramos:

– Pedrera Romana del Mèdol

Aunque se sabe que esta no era la única cantera de la que se “alimentaron” las grandes construcciones de Tarraco (actualmente se conoce la ubicación de por lo menos diez), sí es la más espectacular por sus dimensiones y su estado de conservación.

Justo al lado de la Via Augusta, la cantera está rodeada por una zona boscosa. Se puede acceder a ella por un camino de grava custodiado por pinos que empieza en el área de servicio de El Mèdol.

Pedrera Romana del Mèdol

La entrada al parking y a la Pedrera del Mèdol es libre y para visitarla recomendamos calzado cómodo y – sobre todo en verano – mucha protección solar. La cantidad de información que se encuentra en los diferentes paneles informativos, los miradores, las vistas y el microclima que se ha creado dentro de la cantera hacen de esta visita una excursión de lo más recomendable.

Recuerdo haber estado dentro de la Pedrera al pie de la impresionante aguja central cuando iba a Bachillerato pero no estamos seguros de si puede accederse al interior de la cantera actualmente. Puede que solo se deje entrar a grupos escolares con visita concertada pero no hemos conseguido dar con la información.

– Vil·la Romana dels Munts (MNAT)

Situada en Altafulla, sobre un pequeño cerro y muy cerca del mar, esta es una de las villas aristocráticas mejor conservadas de toda Hispania.

Esta lujosa villa con dos conjuntos de termas, ricas pinturas murales, esculturas, cuidados mosaicos y con salida al mar que perteneció a un alto cargo funcionario de Tarraco, nos acerca a la vida de la más alta sociedad de la época.

Vil·la Romana dels Munts

La Vil·la Romana del Munts es una visita que recomendamos en cualquier momento del año y en cualquier circunstancia, pero merece la pena estar atentos a su programa de actividades porque suelen realizar visitas diferentes y muy interesantes como la visita guiada/teatralizada por su “propietaria” Faustina que tuvimos el placer de disfrutar.

– Pont del Diable

No se puede hablar de Tarraco sin nombrar uno de sus enclaves más emblemáticos y mejor conservados: el acueducto de Les Ferreres o Pont del Diable.

Pont del Diable

Este acueducto del s.I d.C. se construyó para salvar las dificultades del terreno y hacer llegar el agua desde el río hasta la ciudad. Había dos grandes acueductos que abastecían Tarraco de los cuales sólo se conserva éste.

De entrada libre, un paseo por el espacio natural en el que está situada esta magnífica construcción es un buen plan en cualquier momento del año.

– Conjunto Monumental de Centcelles (MNAT)

Este conjunto arqueológico sigue siendo un enigma para los expertos. No terminan de ponerse de acuerdo sobre qué tipo de actividad se realizaba aquí, si se trataba de una villa o un mausoleo o ambas cosas.

Conjunto Monumental de Centcelles

Lo que sí sabemos es que cuenta con unas termas (por lo que podemos deducir que se trataba de una villa) y que en su cúpula central se encontraron los mosaicos de temática cristiana/bíblica más antiguos del mundo romano (lo que no descarta que terminara siendo un mausoleo).

Aunque tenemos la impresión de que esta es una visita más enfocada a grupos escolares, creemos que merece la pena acercarse hasta aquí y contemplar su impresionante cúpula. Podéis encontrar más información en la web del MNAT.

– Columbario de Vila-rodona

Quizá este sea uno de los puntos más desconocidos y es que se trata de un monumento funerario romano.

El columbario es el recinto donde se depositan las urnas cinerarias y cuyo interior se asemeja a un palomar y de ahí su nombre, pues Columbarium significa palomar.

Si estáis por la zona puede ser interesante pasarse a visitar este curioso monumento que sirve de escenario para distintos eventos relacionados con el festival Tarraco Viva.

– Torre dels Escipions (MNAT)

Llamada Torre de los Escipiones por un error de interpretación, se trata del monumento funerario mejor conservado de la Tarragona romana.

Podemos encontrar esta torre a apenas 6 kilómetros de la capital al pie de la carretera N-340.

– Arc de Berà (MNAT)

En plena carretera N-340 a su paso por la localidad de Roda de Berà, encontramos este majestuoso arco vestigio de la grandeza de Tarraco.

Es, posiblemente, uno de los monumentos más fotografiados y más famosos de todo el conjunto arqueológico que conforma la Tarragona Romana.

Como podéis comprobar, hay mucho por ver en Tarraco tanto dentro de la ciudad como en sus alrededores. Si, además, hacéis coincidir vuestra visita con el festival Tarraco Viva podréis disfrutar de una experiencia inmersiva difícil de superar.

¿Os gusta la Historia? ¿Habéis apuntado ya Tarragona en vuestra agenda viajera? Si sois de la zona, contadnos si conocéis todos los puntos que hemos nombrado o cuáles os faltan por conocer.

6 comments
  1. Si tuviera que vivir en otra época sería en la Época Romana y para trasladarme a ella lo he hecho que tu post de tarraco. Estuvimos en Tarragona el año pasado y nos perdimos esta maravilla.
    Yendo con Aria , que ahora tiene tres años, cuanto tiempo tardaríamos en ver Tarraco?
    Muchísimas gracias y enhorabuena por el post y por el blog

    1. ¡Hola Alba!

      La verdad es que acotar el tiempo no es algo sencillo. En Tarragona hay mucho por ver y, aunque la ciudad no es demasiado grande, todo depende del ritmo de cada uno. Si vais a dedicaros en exclusiva a los enclaves de la Tarraco Romana dentro de la ciudad, quizá podría verse todo en un día. Pero en los alrededores de Tarragona hay mucho más y muy interesante como, por ejemplo, la Vil·la dels Munts.

      Así que, barriendo para casa, podríais considerar la posibilidad de pasar en la zona unos 4 o 5 días y así podéis verlo todo sin tener que andar con la lengua fuera.

      Un abrazo 🙂

  2. Qué espectacular encontrar todos estos tesoros de la época romana en Tarragona. Es un destino súper pendiente para mis próximos viajes, y como amante de la época romana este post me viene como anillo al dedo.
    Muchas gracias por compartir información de tanto valor.
    Desde ya, lo guardo para cuando llegue el momento!
    Saludos!

  3. Pues yo estudié dos años en Tarragona y nunca visité todos estos sitios jajaja ¡No tengo perdón! La verdad es que es una ciudad muy acogedora, con mucha historia y muchos rincones por descubrir a pesar de lo pequeña.
    Mi sitio favorito siempre fue el Mirador del Mediterrani ya que era una gozada plantarse allí e imaginar cómo sería la ciudad en la época romana mirando al mar. Y creo que visitar Tarragona durante la fiesta mayor también es un plus que vale la pena aprovechar 😉
    ¡Un saludo!

    1. Hola!

      Ya te vale xD Ya tienes excusa para volver a Tarragona 😛

      Te cuento un secreto… No piso una fiesta mayor de Tarragona desde que tenía 3 años. Las aglomeraciones no son lo mío y aquello se pone de bote en bote. Pero sí, tienes toda la razón, las fiestas de Sant Magí y Santa Tecla son momentos espectaculares para vivir a fondo la ciudad.

      Un saludo 🙂

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