Si hay un icono reconocible en todo el mundo es, sin duda, la Torre Eiffel. Y sí, subir a ella es una de esas experiencias que muchos viajeros tienen en mente cuando visitan París por primera vez.
Ahora bien… cuando empiezas a organizar la visita, es normal que te asalten las dudas: ¿merece la pena subir? ¿mejor en ascensor o por escaleras? ¿cuánto cuesta realmente? ¿hay que reservar con antelación?
La verdad es que no hay una única respuesta y que cada viaje es distinto, pero justo por eso hemos preparado esta guía: para ayudarte a elegir la opción que mejor encaje contigo (y con tu forma de viajar).
Allez!
Qué es la Torre Eiffel y por qué se construyó
La Torre Eiffel es una torre de hierro de 330 metros de altura construida a finales del siglo XIX, que prácticamente desde su construcción se convirtió (y sigue siendo) en el gran símbolo de París y uno de los monumentos más famosos del mundo.
Puede parecer evidente, pero cuando la ves de cerca entiendes que no es sólo “una torre”: es una estructura enorme, completamente metálica, que domina el skyline de la ciudad y que, de alguna manera, ya forma parte de su identidad.


Se construyó en 1889 con motivo de la Exposición Universal, una gran feria internacional que Francia aprovechó para celebrar también el centenario de la Revolución Francesa. El proyecto fue liderado por el ingeniero civil Gustave Eiffel y, aunque parezca evidente, de su apellido proviene el nombre con el que todos conocemos la torre, a pesar de que en un primer momento se la bautizó como la Torre de los 300 metros.
Y aquí viene lo curioso: en su momento no gustó nada. Muchos artistas e intelectuales la consideraban un auténtico “monstruo de hierro” que rompía con la estética de la ciudad. De hecho, estaba previsto proceder a su demolición en 1909, pero se le buscó una nueva función como gigantesca antena de radio y la torre consiguió permanecer en pie y convertirse en el gran símbolo de París y de Francia que es hoy.
Dónde está la Torre Eiffel y cómo llegar
La Torre Eiffel se encuentra en Champ-de-Mars, junto al río Sena, en el distrito VII de París.

Llegar es fácil y tienes varias opciones para elegir:
Transporte público
- Metro: Línea 6 (Bir-Hakeim), Línea 8 (Ecole Militaire) y Línea 9 (Trocadéro).
- RER: Línea C (Champ-de-Mars — Tour Eiffel).
- Autobús: Líneas 30 y 82 (Tour Eiffel), Línea 42 (Monttessuy), Línea 86 (Champs-de-Mars) y Línea 72 (Pont d’Iéna).
Si estás en el centro, aprovecha para ir caminando, aunque sea un paseo de 20 o 30 minutos. Poco a poco, la torre aparece en el horizonte como si te guiara y el paseo te permite ir descubriendo rincones de la ciudad. Eso sí, si estás más lejos, mejor toma el transporte público para no agotarte antes de la visita… sobre todo si planeas subir por las escaleras.
💡 Tip extra: acércate desde Trocadéro para el primer impacto visual… ¡inolvidable!
Si aún no tienes claro dónde alojarte en París, te puede interesar nuestro post: Dónde dormir en París: Las mejores zonas para alojarse, con opciones según lo que quieras visitar y el tipo de experiencia que busques.
Opciones para subir a la Torre Eiffel
Aquí es donde vienen las decisiones importantes: no hay una única forma de subir a la Torre Eiffel, y elegir bien puede marcar bastante tu experiencia.
Te dejamos las principales opciones:
Subir por escaleras (la opción más económica)
Sólo puedes llegar hasta la segunda planta.
💰 Precio: 14,80€ (2026)
👶 Tarifas reducidas para niños y jóvenes
Subir en ascensor (la opción más cómoda)
La opción más habitual. Llegas, haces cola y subes directamente. Además, siempre puedes bajar por la escalera y vivir así las dos experiencias.

💰 Precios:
Segunda planta: 23,50€ (2026)
Cima: 36,70€ (2026)
👶 Tarifas reducidas para niños y jóvenes.
💡Importante: el acceso a la cima no siempre es posible. Si las condiciones meteorológicas son adversas, el ascensor que te lleva a la parte más alte de la torre queda fuera de servicio. Por esta razón, sí recomendamos comprar tu entrada hasta la segunda planta con antelación, pero si tienes intención de subir hasta lo más alto, aconsejamos dejar la compra de este tramo para el último momento (al tratarse de un acceso notablemente más caro, no suelen agotarse las entradas) o revisar la previsión meteorológica y cruzar los dedos.
Puedes consultar precios y comprar aquí (web oficial)
💡 Consejo: los precios pueden variar según la temporada, así que siempre es buena idea revisarlos antes de tu viaje.
Acceso prioritario o tours combinados
Existe la opción de subir con acceso prioritario o en tours combinados, que incluyen guía o explicaciones y evitan las colas.
El precio es significativamente más elevado que el de las entradas normales.
Nosotros no hemos probado está opción, así que no podemos recomendarla más allá de aportar la información general.
Al final, depende del bolsillo y de lo que cada uno quiera vivir: puede ser interesante si buscas comodidad y contexto, pero no es imprescindible para disfrutar de la torre.
Nuestra experiencia
Nosotros hemos estado en París dos veces y en ambas subimos a la Torre Eiffel, pero la verdad es que fueron experiencias completamente distintas.
La primera fue en 2008, viajando en pareja, con esa mezcla de emoción y prisas de querer verlo todo. Subimos en ascensor hasta la segunda planta. Fue bonito, sí, pero también bastante rápido, de esos momentos que casi terminan antes de que te dé tiempo a asimilar lo que estás viviendo.
En 2020 teníamos un viaje organizado a Disneyland París, con todo pagado y también planeábamos visitar París. Alma tenía 7 años y creíamos que era un año ideal para conocer Disney y descubrir la ciudad. Pero la pandemia lo cambió todo, y aquel viaje quedó en nada.
Cuando por fin en enero de 2024 visitamos París, subir a la Torre Eiffel no era discutible. Queríamos que Alma viviera esa experiencia y esta vez decidimos hacerlo por las escaleras.

Fue cansado pero no imposible: son 674 escalones hasta la segunda planta. Lo peor fue que era invierno y nos tocó un día gris de lluvia y viento (muchísimo viento), que hizo la subida todavía más desafiante. Aun así, tiene su encanto: vas viendo la estructura por dentro, haciendo pausas cuando lo necesitas… y cuando llegas arriba (aunque nosotros nos encontramos con bastante niebla), las vistas de París siguen siendo el mejor premio por el esfuerzo.
¿Merece la pena subir a la Torre Eiffel?
Pues como casi todo en los viajes, la respuesta es: depende.
Si es tu primera vez en París, si llevas tiempo soñando con verla de cerca o si viajas con niños, la verdad es que sí merece la pena. Es uno de esos momentos que se quedan grabados, una especie de ritual que forma parte del viaje.

Ahora bien, si tu objetivo principal es sólo disfrutar de las vistas, si te agobian las colas o si ya has subido antes, quizá no sea tan imprescindible.
Cada visita es distinta y no siempre se trata de llegar arriba: a veces lo que hace especial la experiencia es cómo subes, con quién y los momentos que vas viviendo en el camino. En nuestro caso, curiosamente, disfrutamos mucho más la segunda vez.
Consejos para visitar la Torre Eiffel
Si ya tienes tu entrada, hay algunos detalles prácticos que te ayudarán a que la visita sea más fácil y disfrutable. Recuerda que las entradas son nominativas, así que cada persona del grupo, incluidos los niños, debe llevar su documento de identidad. Además, si tienes derecho a tarifa reducida (edad, discapacidad…), no olvides llevar el justificante correspondiente. Llegar a la hora indicada en tu entrada es importante: calcula unos 15-20 minutos extra para pasar los controles de seguridad y situarte en la fila correcta.
- Si, en cambio, aún estás decidiendo o planeando la visita, aquí van algunos consejos que pueden ayudarte a organizar mejor tu día:
- Reserva con antelación. Esto marca una gran diferencia, sobre todo en temporada alta. Las entradas vuelan y no querrás empezar la visita haciendo cola más tiempo del necesario.
- Elige bien la hora. La torre nunca está vacía, eso hay que tenerlo claro desde el principio. Aun así, si puedes elegir, mejor ir a primera hora del día. Hay menos movimiento y la experiencia se disfruta más, sin tanta prisa ni tanta gente alrededor.
- Mejor época para visitarla. París recibe visitantes durante todo el año, así que no esperes encontrarla vacía nunca. Aun así, en verano, Semana Santa o Navidad el ritmo es mucho más alto y se nota bastante. Primavera y otoño suelen tener un buen equilibrio: clima agradable y un ambiente algo más llevadero.
- Ve con calma. Entre los controles de seguridad y las esperas conviene tomárselo con paciencia. Subir no es sólo llegar arriba, también es disfrutar del proceso, fijarte en los detalles y no ir con la sensación de ir corriendo a todas partes.

- Disfrútala desde otros puntos. No todo es subir. Pasear por Champ-de-Mars, ver la torre iluminada por la noche o acercarte hasta Trocadéro también forma parte de la experiencia. Y la verdad es que hay momentos ahí abajo que se disfrutan tanto o más que arriba. Detenerte en el centro de la base de la torre y levantar la cabeza, te regalará unas vistas que tampoco olvidarás.
- Fotografía con respeto. Conseguir la foto perfecta puede ser complicado. Todo el mundo busca su momento, su ángulo… y a veces puede hacerse un poco caótico. Lo mejor es tomárselo con calma, ser respetuoso y, sobre todo, no obsesionarse.

- Cuidado con los cafés de la zona. Nosotros llegamos a primera hora, con el tiempo justo, y acabamos desayunando justo frente a la torre: ¡error! Se nos fue el presupuesto para comidas del día en un café y un chocolate. La verdad es que nos habría salido casi mejor desayunar arriba, en el bar de la torre, que tenía precios más asequibles… pero bueno, París no es precisamente una ciudad barata.
Esperamos haberte ayudado a aclarar dudas y, sobre todo, a que tengas más claro cómo organizar tu visita a la Torre Eiffel.
Ahora que ya tienes toda la información, lo primero es decidir si realmente quieres subir… y, si la respuesta es sí, elegir la opción que mejor encaje con tu forma de viajar.
Porque no se trata sólo de decir que has subido o sacarte la foto, se trata de cómo quieres vivir la experiencia.
Y tú, ¿subirías a la Torre Eiffel? Y si lo haces… ¿eres más de ascensor o te animarías con las escaleras?
Por cierto, si estás organizando tu viaje a la ciudad de la luz, en nuestro canal de YouTube tienes un vídeo sobre qué ver en París en dos días, que te dejamos aquí abajo. ¡Esperamos que te sirva!
Compromiso de transparencia:
Este post contiene enlaces afiliados. + Info código ético








